domingo, 26 de junio de 2011

In Bruges


Había recibido buenos comentarios de esta película pero no había tenido todavía el tiempo ni las ganas para sentarme a verla. El resultado, una grata sorpresa y el deseo enorme de verla de nuevo.
Esta cinta marca el debut como director de largometrajes del dramaturgo inglés Martin McDonagh, y la verdad es que si uno revisa un poco su biografía se puede hacer de buenas expectativas. Nos presenta una historia (escrita por él además) protagonizada por dos asesinos a sueldo, Ray (Colin Farrel) y Ken (Brendan Gleeson), los cuales luego de hacer un trabajo que no terminó bien en Londres reciben la orden de su jefe, el prepotente Harry Waters (Ralph Fiennes), de irse a la ciudad de Brujas en Bélgica esperando por nuevas instrucciones. Es en esta ciudad, a la cual llegan los protagonistas a esperar que las cosas se calmen en Inglaterra, donde se desarrolla toda la película, con un Ray que detesta la ciudad desde el momento en que llegó, atormentado además por el recuerdo de su último mal trabajo, y un Ken que vive una especie de renacer espiritual en una ciudad que capta su atención y que lo atrae culturalmente invitándolo a dejarse encantar por las atracciones turísticas.


El argumento podría ser reducido a un par de líneas, sin embargo es en el guión principalmente y en la presentación y puesta en escena donde el director le saca trote a esta película. Un trabajo que nos regresa en gloria y majestad todo el magnetismo de ese humor negro tan propio de los británicos y que me hizo recordar por largos pasajes las primeras películas de Guy Ritchie, que además de poseer un sólido guión tiene una presentación audiovisual atrayente, rayando en lo sombrío pero manteniéndose siempre sobrio y elegante, integrando además el valor agregado que siempre tiene tratar historias de asesinos por encargo o mafiosos.
Creo que no exagero si digo que por fin recuperamos el talento actoral de Colin Farrell, el cual hace una maravillosa interpretación de un joven y primerizo asesino que vive una crisis existencial producto de un error involuntario pero que luego revive gracias al apoyo de su compañero (bastante paternal) y del amor de una chica de la ciudad. Por otro lado una muy buena actuación de Brendan Gleeson, pero que no alcanza para robarse la atención. Ralph Fiennes en tanto, por fin logra quitarse el peso de su interpretación de Lord Voldemort en Harry Potter (que hasta aquí había repetido en varias otras cintas) y nos entrega una enérgica actuación que lo devuelve al lugar que se había ganado en mis preferencias actorales luego de "El jardinero fiel".


Esta película demuestra la importancia de, más que tener buenos nombres en los protagónicos, la importancia de tener un buen reparto secundario, pues eso le da a la cinta una armonía bastante agradable, sin que se extrañe cada vez que el principal desaparece de la pantalla. Además es una excelente oportunidad de disfrutar de la fuerza visual que entrega una ciudad medieval como Brujas, a la cual se le saca partido en casi toda la cinta.
Por último, si no le gustan los finales predecibles y abiertos, mejor no la vea. En caso contrario, prepárese para disfrutar del tan característico humor negro de los británicos.

Au revoir

Nota: 8.5/10

TRAILER

sábado, 25 de junio de 2011

Arthur


Decidí comentar esta cinta porque representa algo que se ha estado dando con cierta frecuencia en Hollywood y es que las estrellas, o actores/actrices famos@s en general, están optando por llevar sus vidas a la pantalla grande haciendo lo que, en un cierto sentido, serían películas autobiográficas o que reflejan parte de sus problemas diarios, en la vida real, y que suelen ser conocidos por todos.
Arthur, la película de esta ocasión, es la historia de un joven (Russell Brand) que vive la gran vida (alcohol, mujeres y mucho dinero) en Nueva York a costa de la enorme fortuna de su familia (la familia Barth) de ascendencia inglesa y con un importante linaje. Debido a la conducta inapropiada y mediática del heredero, y como esta conducta le ha traído problemas de consideración a los negocios de la familia, la madre de Arthur (Geraldine James) le da un ultimátum. Si quiere conservar su estilo de vida, y más aún, su herencia (de apróximadamente 960 millones de dólares) deberá casarse con la mujer de confianza de su madre interpretada, mal como suele suceder, por Jennifer Garner. El joven Arthur acepta el trato sabiendo que dicho matrimonio será un negocio, pero sucede lo obvio, el heredero se enamora de una humilde mujer (Greta Gerwig) complicando las cosas, lo que junto a la muerte de su querida nana (Helen Mirren) terminaran por frustrar los planes de su madre y de su ambiciosa mano derecha.


La historia no es ninguna novedad, es el clásico guión que se mantiene en los márgenes de la comedia norteamericana pero protagonizada por dos británicos (Brand y Mirren), pero aquí es donde retomo el punto que mencioné al inicio. Lo que vemos en pantalla es prácticamente una síntesis de la polémica vida de Russell Brand, con sus excesos de alcohol (no se mostró el exceso de drogas que lo caracteriza) y los traumas de la niñez (Brand sufrió la separación de sus padres, la muerte prematura de su madre y fue violado), además de sus constantes extravagancias. Esta temática de representar de cierta forma la vida de los actores estelares la podemos (rectifico, podíamos) ver en "Two and a Half Men" con Charlie Sheen o la veremos en "The Beaver" con los problemas familiares de Mel Gibson en lo que parece ser una interesante formula para atraer al siempre farandulero público joven.


Las actuaciones (a excepción de la siempre maravillosa Helen Mirren) son para el olvido, con un Brand que hizo un papel muy similar al de "Get him to the Geek", una Jennifer Garner que actúa pésimo (me acordé que mató "Daredevil" junto a Ben Affleck y casi nos hace vomitar con "Electra") y una Greta Gerwig que no se mueve del papel de inocente enamorada. De todas formas destaco ciertos momentos que lograron sacarme una sonrisa o una risa y siempre queda una buena sensación cuando se ve la historia de un redimido que encuentra la luz al final del túnel.
Por último dos cosas, la música me recordó mucho a Shrek 1, bastante interesante pero muchas veces fuera de lugar, y muy divertido el cameo de Evander Holyfield, aunque es una pena que la única que le sacó partido fue Helen Mirren (culpa del guión claro).

Nota: 5.5/10

Au revoir

TRAILER:

domingo, 5 de junio de 2011

Priest


En un mundo asolado por siglos de guerra entre el hombre y los vampiros, Paul Bettany caracteriza a un legendario guerrero que destacó durante la última Guerra del Vampiro, pero ahora es sólo un sacerdote que vive en compañía de otros hombres en las amuralladas ciudades distópicas controladas por la Iglesia. Sin embargo, cuando su joven sobrina es secuestrada por un grupo de vampiros asesinos que viven en los páramos desolados del exterior, el sacerdote rompe sus sagrados votos y emprende su búsqueda decidido a vengarse de los secuestradores, especialmente de su brutal líder (Karl Urban). En esta aventura le acompaña Hicks (Cam Gigandet), un sheriff novio de la chica y una sacerdotisa (Maggie Q), miembro de la legión de asesinos de vampiros y poseedora de habilidades de combate sobrenaturales.
Debo ser sincero...la película tiene una duración de 87 minutos y son 87 minutos de mi vida que no volveré a recuperar. Paul Bettany ya me había decepcionado bastante protagonizando esa muy mala película llamada "Legión de Angeles" (que es dirigida por el mismo director de la cinta que tengo el desagrado de comentar, Scott Stewart), pero protagonizar dos películas como estas de forma consecutiva, que no se diferencian en mucho y que tienen guiones tan debiles no se perdona. Esta película es una mala mezcla de Resident Evil (que no es buena) y Legión de Angeles (que es derechamente mala), pero más allá de eso es una cinta que tiene un guión demasiado malo y al que más encima las actuaciones no ayudan para nada. Al punto de que por momentos se pueden presenciar escenas que carecen de sentido, y en un momento de la película se mencionan cosas que se dan por sabidas pero que no se habían mencionado antes en ninguna parte de la película (como cuando mencionan cerca del final al líder de los vampiros por su nombre sin que se hubiese sabido antes cómo se llamaba).

 
Más allá de los muchos y variados puntos negativos de la película, me gustaría rescatar al menos la propuesta visual que se presenta, siendo muy de mi gusto el video animado que se presenta como preámbulo explicativo de la trama (si toda la película hubiese sido animada sería otra la crítica). Junto con esto es interesante la visión apocalíptica que trata, con mucho esfuerzo, de presentar el director, mejorando bastante lo que había hecho con "Legión de Angeles" principalmente gracias a los buenos efectos especiales de la cinta, pero no llegando a ser lo suficientemente bueno.
Lamento expresar mi profunda decepción de un actor tan prometedor como Cam Gigandet, el cual me había cautivado con su actuación en "Pandorum" pero que aquí me defraudó enormemente. De hecho parece que el casting se trató de armar con actores que tuvieran relación con películas de ciencia ficción de esta línea apocalíptica, pero el que tengan experiencia en este género no garantiza buenos resultados, lo que queda demostrado con las cada vez peores actuaciones de Karl Urban, que desde "La batalla de Riddick" ha ido en franco descenso.






Si quiere ir al cine y quiere mi recomendación, no malgaste su dinero en esta película. Siempre es posible encontrar una película mejor, incluso si quiere ver acción, vampiros o a la iglesia metida en la trama, pero si le gustó "Legión de Ángeles" entonces esta es su película.

Nota: 5/10

Au revoir


sábado, 4 de junio de 2011

The Adjustment Bureau


David Norris (Matt Damon), un carismático congresista americano destinado a triunfar dentro de la política nacional, conoce a una guapa bailarina de ballet llamada Elise Sellas (Emily Blunt), que alterará completamente su vida. Sin embargo, cuando empieza a sospechar que ciertas fuerzas sobrenaturales intentan separarlos, tratará de descubrir las causas. Es en ese momento cuando entran a jugar su rol unos sospechosos hombres con sombrero, conocidos como los "oficiales del destino" de un sistema que pretende proteger al hombre de sí mismo y guiarlo por el buen camino de acuerdo a los lineamientos de un personaje superior conocido como el "Presidente".
Esta película marca el debut en la dirección de George Nolfi, el guionista de "El ultimátum de Bourne", y la verdad es que es básicamente una nueva versión de la saga de Bourne sólo que con la integración de una protagonista femenina que logra atraer mayor atención, y que de paso ayuda a no centrar tanto la trama en el personaje de Matt Damon, el que lamentablemente parece que estará condicionado por el resto de su carrera a hacer el papel de Bourne, sólo que en versiones un poco más distorsionadas.


Sinceramente no creo que Matt Damon logre evolucionar mucho más como actor, más cuando se le ha encasillado indefinidamente con el personaje mencionado anteriormente. Creo (y espero equivocarme) que el futuro le depara protagonizar una serie de comedias y dramas románticos sin sentido hasta dar con un nuevo personaje que le venga a tono. En cuanto a la hermosa de Emily Blunt, la verdad es que me cautivó en "La joven Victoria", pero ahora no logra destacar en una película que tiene como principal móvil la adrenalina por sobre unas buenas lineas.



Una película para divertirse, que tiene en resumidas cuenta los mismos elementos que los vistos en la saga Bourne pero que ahora integra a una serie de personajes que parecen copias distorsionadas del agente Smith de Matrix (con todo el respeto que me merece ese extraordinario personaje). Logra mantener al espectador interesado por los sucesos y tiene un interesante ritmo acelerado que evita aburrirse lo suficiente como para salir corriendo.

Nota: 7.5/10

Au revoir