sábado, 26 de noviembre de 2011

Midninght in Paris


Esta es la última película de Woody Allen, ese tipo que estuvo durante décadas obsesionado (y quizás todavía lo esté) con Manhattan y que luego de mucho tiempo finalmente decidió rodar en el resto del mundo partiendo por Gran Bretaña, para llegar ahora a Francia y la romántica ciudad de París.
Para un director que dirige una película al año, debe ser bastante complejo presentar siempre ideas brillantes y excelentes guiones, pero debido a que es un director con  mucha capacidad, es normal que cada cierto tiempo encontremos una nueva joya dirigida por Allen...esta es una de esas. Una cinta que nos muestra a Gil (Owen Wilson), un guionista de Hollywood que llega a París con su novia Inéz (Rachel McAdams) y sus futuros suegros, acompañando a estos últimos a cerrar una negociación y aprovechando de pasar los últimos momentos de soltería con su novia antes de la boda, mientras tanto se divierten con unos amigos de Inéz dando vueltas por la ciudad, teniendo que soportar Gil al pedante intelectual Paul (Michael Sheen), de quien estuvo enamorada su novia en la Universidad. Durante una salida a una cata de vinos, Gil decide irse caminando al hotel mientras Inéz y sus amigos van a bailar, y durante ese trayecto el protagonista se pierde, sentándose en unas escaleras en alguna calle parisina hasta ser recogido por unas personas en un coche antiguo, siendo trasladado sin notarlo a su época soñada, el París de los años 20, donde conoce a grandes escritores como Hemingway, Stein o Fitzgerald, y a famosos artistas como Dalí o Picasso, lo que cambiará su vida y le permitirá ver el mundo y a su propio tiempo desde una perspectiva totalmente diferente.

Esta película nos retrata con absoluta claridad la incapacidad de las personas, sean estos brillantes o no, para valorar su propio tiempo y las distintas cosas que tienen alrededor, pues es una constante que siempre se valora lo pasado y no lo actual siguiendo ese dicho de que "todo pasado fue mejor", sin embargo esas personas de ese pasado tampoco valoraban su época y así hacia atrás. Este mensaje se hace más digerible por medio de excelentes actuaciones, siendo necesario destacar la actuación de Owen Wilson, que logra retratar la personalidad depresiva y contradictoria de un hombre que es inconformista con su vida pero no tiene el coraje para cambiarla, a lo que se debe agregar la destacada participación de Michael Sheen, lo que no se puede decir de la participación de Carla Bruni, que tiene una actuación bastante plana.

Una película que no se pueden perder, que logra retratar la belleza de una de las ciudades más románticas del mundo y que se merece no uno, sino varios Oscar's.

Au revoir

Nota: 10/10

TRAILER:

No hay comentarios:

Publicar un comentario